21 de Septiembre, 2025
Este domingo vivimos un servicio poderoso en la presencia del Señor. Desde el comienzo de la adoración, levantamos nuestras voces para exaltar su nombre y reconocer que no hay nadie como nuestro Dios. Cada canto fue una declaración de amor, fe y entrega al único que es digno de toda nuestra alabanza.
Mientras adorábamos, pudimos sentir cómo el Espíritu Santo se movía en medio de nosotros. Su presencia trajo renovación a nuestros corazones, fortaleciendo nuestras almas y recordándonos que en Él encontramos todo lo que necesitamos. Fue un tiempo para dejar nuestras cargas a Sus pies y permitir que Dios haga una obra nueva dentro de nosotros.
Durante el servicio, nuestro Pastor Luis Maldonado compartió una poderosa palabra bajo el tema: “MI DIOS NO MIENTE”, basada en Hebreos 6:15-19. A través del mensaje, fuimos grabados de que las promesas de Dios permanecen firmes y podemos que confiar plenamente en Su palabra. Aunque las circunstancias cambien, nuestro Dios permanece fiel y Su promesa es una esperanza segura y firme para nuestras vidas.
Fue un domingo de adoración, renovación y fe. Dios nos permitió experimentar Su presencia de una manera especial y salir con nuestros corazones fortalecidos, sabiendo que podemos aferrarnos a Él aun en medio de cualquier situación.
Nuestro Dios no miente. Sus promesas son verdaderas, Su presencia nos renueva y nuestra esperanza está segura en Él.