13 de Septiembre, 2025
En nuestra iglesia, los viernes se han convertido en una oportunidad especial para salir y llevar el evangelio más allá de nuestras cuatro paredes. Los pasados viernes, 5 y 12 de septiembre, tomamos nuestro servicio para proclamar con valentía las buenas nuevas de Jesús en las calles y vecindarios cercanos.
Con corazones llenos de pasión y voces levantadas en alabanza, compartimos el mensaje de salvación con nuestra comunidad. Cada canto y cada palabra se extendieron por las calles, llegando hasta los hogares donde los vecinos escuchaban desde sus ventanas y balcones. Fue un tiempo donde las calles comunes se transformaron en un espacio de adoración y esperanza, y donde vidas fueron ministradas con el amor de Cristo.
Estos viernes nos recordaron que la iglesia no está limitada a un edificio. Somos llamados a ser luz en medio de la oscuridad y a sembrar la semilla del evangelio en cada rincón de nuestra comunidad. Creemos con fe que cada palabra proclamada y cada corazón tocado darán fruto en el tiempo perfecto de Dios.
“¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: Tu Dios reina!” (Isaías 52:7).